En México, la tenencia de la tierra se clasifica principalmente en tres categorías: ejido, propiedad privada y dominio pleno. Cada una tiene características legales y sociales distintas que afectan la forma en que se posee, utiliza y transfiere la tierra. A continuación, se detallan las diferencias clave entre estas modalidades:
Ejido
El ejido es una forma de propiedad social. Surgió para apoyar a comunidades campesinas.
La tierra pertenece al núcleo ejidal. Los ejidatarios reciben parcelas para uso personal o colectivo.
Estas parcelas no pueden venderse ni hipotecarse sin autorización. La Asamblea Ejidal decide el uso y destino de la tierra.
Propiedad Privada
La propiedad privada otorga control total al propietario.
Puede usar, vender, arrendar o hipotecar el terreno sin pedir permiso a terceros.
Ofrece seguridad jurídica y libertad en la gestión del predio.
Dominio Pleno
El dominio pleno convierte una parcela ejidal en propiedad privada.
Para lograrlo, la Asamblea Ejidal debe aprobar el cambio.
Después, el trámite se registra ante el RAN.
Cuando se obtiene, el ejidatario puede vender, hipotecar o disponer del terreno sin restricciones.

Diferencias Clave
- Transferencia de Propiedad:
- Ejido: La venta o transferencia a terceros está restringida y sujeta a la aprobación de la Asamblea Ejidal.
- Propiedad Privada: El propietario puede vender o transferir la propiedad sin necesidad de autorización externa.
- Dominio Pleno: Una vez adoptado, el ejidatario puede disponer libremente de la parcela como propiedad privada.
- Uso y Aprovechamiento:
- Ejido: El uso de la tierra está determinado por las regulaciones internas del ejido y las decisiones de la Asamblea.
- Propiedad Privada: El propietario tiene autonomía para decidir el uso del terreno, siempre que cumpla con las normativas legales.
- Dominio Pleno: Otorga al ejidatario la libertad de uso y disposición similar a la de la propiedad privada.
- Procedimiento Legal:
- Ejido: Regido por la Ley Agraria y supervisado por instituciones como el RAN.
- Propiedad Privada: Sujeto al Código Civil y otras leyes aplicables en materia de propiedad.
- Dominio Pleno: Requiere un proceso de desafectación de la parcela ejidal y su inscripción como propiedad privada.
Es importante destacar que la transición de ejido a dominio pleno implica un proceso legal que debe ser cuidadosamente gestionado para garantizar la seguridad jurídica de la propiedad. Antes de realizar cualquier transacción o modificación en el estatus de la tierra, se recomienda consultar con expertos en derecho agrario y realizar los trámites correspondientes ante las autoridades competentes.

